El domingo me comentaron que se habia puesto mal, sin embargo la experiencia en las canchas nos dicta que por lo regular los incidentes mas graves no ponen en riesgo la vida del basquetbolista. A pesar de malas experiencias nunca esperas lo peor.
Sin embargo al dia siguiente la noticia algo confusa, le pegaron al Vicho, a Victor Badillo, despues de una pantalla se desplomó y no podia mover una parte de su cuerpo, al dia siguiente las terribles noticias, informes de coagulos que bloqueaban las arterias de cerebro y brazo, de terriboles expectativas, de desastrozos desempeños de un hospital que lo mando a casa dandole de alta y al dia siguiente descubrieron el brazo amoratado, helado y el terror que persigue la mente , que no queremos siquiera mencionar, la posibilidad de perder la extremidad, en un basquetbolista, es tremenda.
Al llamar a la familia Alfredo hizo la pregunta de rigor, ¿Que necesitan? ¿en que podemos ayudar? y la respuesta: Solo rezando por el.
Al dia siguiente se organizo la raza de los Soles y se dijo una misa en la iglesia de los padres Javerianos, debo decir que hasta yo, el mas descreido, hice votos por la salud del Vicho, y es que aunque uno sea ateo, hay que reconocer, igual que en la cancha, toda ayuda es buena, y no vamos a darnos el lujo de despreciar ninguna opción.
Afortunadamente las noticias del restablecimiento del Vicho llegaron a la cancha al siguiente Lunes, que ya habia reaccionado al medicamento, que le operaron el coagulo, que su brazo ya tiene movilidad y que lo peor ya ha pasado.
Despues de dos semanas desde lo acontecido, me permito detenerme y agradecido de no tener que lamentar mas desgracias, que de ellas esta llena ya la vida, no puedo evitar sentir que cada momento debemos recordar que nada es nuestro, no es nuestro auto, ni nuestras cosas, ni nuestro trabajo, ni siquiera nuestra pareja o nuestros hijos, ni los padres o hermanos, ni siquiera los amigos, todo eso es un prestamo por un lapso de tiempo que nos hace la vida. Disfrutemos todas las cosas y agradezcamos que nuestro amigo Victor y nosotros tenemos una oportunidad de estar con todo lo que nos han prestado, disfrutarlo y agradecer...